Sadie en el Politécnico: un espacio de acogida para nuestra comunidad educativa.

Lunes 07 de Septiembre, 2020
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Liceo Bicentenario Monte Águila, Cabrero

OBJETIVO

El objetivo del equipo SADIE es transformar la vulnerabilidad del estudiante, variable que el liceo no controla al ser inclusivo y de accesibilidad universal, en una fortaleza, ya que la entienden como una condición transitoria que evoluciona en la medida que las expectativas se vuelven realidad. Dicha realidad es hoy una proyección de sus trayectorias educativas para dar continuidad de estudios superiores o continuidad laboral como técnico de nivel medio.

DESCRIPCIÓN

Hace 5 años, el establecimiento tenía niveles de violencia altos y no contaban con la capacidad ni tampoco los profesionales idóneos para dar respuesta a esta problemática. Tenían denuncias en DAEM, Deprov Biobío y hasta Superintendencia, porque no se contaba con un plan de acción pertinente ni protocolos que dieran cuentan de un trabajo efectivo en esta área. Se esbozaban intenciones desde la dupla psicosocial-orientadora, pero que no siempre lograba vincular efectivamente ese esfuerzo con el trabajo pedagógico.

Ante esas circunstancias, la I. Municipalidad de Cabrero, bajo la gestión del Departamento de Educación, inicia un programa de convivencia escolar comunal, que significó instalar en el Liceo Bicentenario la figura de una Encargada de Convivencia Escolar con dedicación completa y con experiencia en el área técnico-pedagógica, construyendo también un espacio de oficinas confortables para la atención de los estudiantes. Paralelo a lo anterior el Director determina otorgar espacios de trabajo en equipo, para que, con la autonomía que conlleva la profesionalización de los roles, se constituya un equipo que, interdisciplinariamente, pueda ayudar a un estudiante conflictuado, basado en los Estándares Indicativos de Desempeño del Mineduc, pero trabajando de manera integrada en las dimensiones Gestión Pedagógica y Formación y Convivencia.

Surge así el área denominada Servicio de Acompañamiento al Desarrollo Integral del Estudiante (SADIE). El equipo SADIE, integrado por la Orientadora, Encargada de Convivencia Escolar, Dupla Psicosocial, Enfermera, Coordinadora PIE, Psicopedagoga, Extraescolar y Asistente de Apoyo, se transforma en un equipo que acciona de manera oportuna la atención de los integrantes de la comunidad que lo requieren. Se atiende al estudiantado a través de derivaciones, pero también por demanda espontánea de alguno de los miembros de la comunidad e inclusive en colaboración con redes de Justicia, como el Tribunal de Familia, equipos de apoyo de Sename, entre otros. Cuando la situación no pueda ser resuelta, por depender de competencias de otras áreas, se deriva a redes de apoyo comunales. No obstante, el seguimiento interno continúa hasta lograr la adherencia del estudiante a nuestro servicio educativo y un egreso exitoso.

La Dirección del establecimiento asignó esta tarea al área técnico-pedagógica.  Hasta el año 2019 la lideraba la Jefa Técnica y, a partir del 2020, al obtener el sello Bicentenario y en situación de pandemia, se asigna esta tarea a la Coordinadora Pedagógica, para resaltar el nexo entre lo académico y lo socioemocional y disminuir a cero la posibilidad de exclusión y deserción escolar en tiempos de educación remota.

IMPACTO

Es una práctica que beneficia directamente a todos los estudiantes que lo requieran, pero da el valor agregado de que la comunidad educativa en general tiene una percepción muy positiva del equipo y que se resume en una frase señalada por la docente de matemática en un Consejo de Profesores: “Podemos trabajar tranquilos, porque si algo sucede con un/a estudiante, sabemos que las profesionales están aquí”, por lo tanto, finalmente va en beneficio de toda la comunidad educativa.

Como este es un espacio en el cual trabajan profesionales cuyo fin es propender a desarrollar procedimientos y estrategias de manera interdisciplinarias para un apoyo adecuado en el desarrollo académico, afectivo y social de cada uno de nuestros estudiantes, el impacto logrado de esta práctica ha sido disminuir casi a nivel cero la deserción escolar, cero tasa de denuncias en Superintendencia de Educación,  mayores trayectorias educativas hacia la educación superior , que pasó de ser un 15% en 2014 a un 65% en 2020,   y  mejorar el nivel de satisfacción de la comunidad educativa con el establecimiento.

El desafío actual es, con la incorporación de la Psicopedagoga gracias al Proyecto Bicentenario, abarcar el aula para mejorar resultados académicos, potenciar un mayor desarrollo de las competencias transversales de nuestros estudiantes y aumentar el porcentaje de estudiantes en educación superior, ya que para nosotros el bienestar emocional se debe articular con los aprendizajes.